El cemento ha sepultado durante décadas el patrimonio histórico de Las Palmas de Gran Canaria, una ciudad con casi seis siglos de historia que apenas conserva los atractivos que antes de la mitad del pasado siglo engalanaban su zona noble. La última pala sobre la historia es la que estos días se está dando sobre los viejos muros que escoltan el monumento a Fernando León y Castillo en el tramo del Paseo de Chil que forma parte del conjunto del parque Doramas. Colectivos como Gran Canaria Renace alertaron días atrás…
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