Puntualizaciones al artículo publicado en Canarias 7 el cual adjuntamos

Cada vez que se intenta justificar el taller astillero en El Refugio es un tiro en el pie que se dan sus proponentes.

En un somero análisis de las razones que aluden, la conclusión que se saca, es de que de ninguna manera puede ir eso ahí.

En el día de ayer el periódico Canarias7 ofrece a la Autoridad Portuaria y a la empresa elegida, dos páginas para hablarnos de las bondades de su intención, a lo cual queremos hacer algunas precisiones.

Primero que nada, ratificamos y deseamos que esa actividad sea el revulsivo del que hablan, y la inversión que pretenden para el Puerto de La Luz, pero también decimos y ratificamos, que lo hagan en otro emplazamiento como son los muelles exteriores o Arinaga. 

Indudablemente deseamos que se creen esos puestos de trabajo que mencionan, pero si se hace en El Refugio, los puestos de trabajo que creen serán a costa de los puestos de trabajo que se pierdan o dejen de crearse en el sector de una ciudad amable, habitable y turística.

Eligiendo otro lugar las dos economías no se lesionan la una a la otra, y eso es una responsabilidad política que tiene que ser afrontada.

El Istmo está inmerso en el proyecto Puerto-Ciudad.

Ningún ser racional puede sostener que un taller astillero con su actividad forme parte de una visión ciudadana agradable.

El pretender que el muelle de El Refugio no es el Istmo porque alguien, sin la suficiente publicidad de exposición pública, ha trazado una línea a lápiz sobre el plano, choca frontalmente con lo que interpreta el ojo y el cerebro del ciudadano y del turista, que capta la aberrada planificación urbana de 24.000 metros cuadrados (creíamos que eran 16.000) llenos de andamios, grúas, herramientas y zafarrancho propio de reparaciones de barcos en tierra.

Exigimos que ese punto sea sometido a Estudio de Impacto Ambiental, poniendo en valor entre otras cosas, la oportunidad que se brinda al Castillo de La Luz como Bien de Interés Cultural en la categoría de monumento, que luzca en su entorno, que tiene que estar protegido, ahora que se puede solventar el error que se cometió en el pasado, cuando los civilizados aspectos actuales no se contemplaban. 

Exigimos la intervención de Patrimonio. 

El hecho que el proyecto lo hayan tenido que corregir tres veces como indica el escrito de ayer, muestra la ligereza con lo que se ha ido abordando a lo largo del proceso en su imposible encaje con la ciudad.

No puede haber un cuarto intento. Se tienen que dirigir a otro emplazamiento.

Es intolerable para los vecinos de La Isleta, y para el resto de habitantes, el trueque que se nos propone de cambiar unos viejos depósitos por unos nuevos almacenes industriales con los que suponen tenemos que estar agradecidos.

Cualquier tráfico marítimo sería compatible con la ciudad, pero nunca un taller astillero.

Sorprende la alusión al cuidado que le dispensa a esos barcos, teniéndolos que cubrir con plásticos por las agresiones externas a la piel de su casco, y se elude la agresión de esa actividad a la piel de las personas y al entorno paisajístico que se les impone.

Conviene recordar que se cambió el objeto del taller astillero para poder atender otras embarcaciones que no fueran megayates y para lo cual no se encontró las incompatibilidades de las que ahora hablan.  

La referencia al actual taller que se ubica en el muelle deportivo, que no puede atender las demandas que le piden las embarcaciones de excursiones turísticas del sur de la isla, es una razón más para alegar que su ubicación debe de estar en Arinaga o en los muelles exteriores, donde trabajarían con comodidad no estando constreñidos entre actividades de ocio y donde los ciudadanos no corran los riesgos de su actividad.

La difícil convivencia de un varadero con el ocio.

La falta de instalaciones en La Luz no es la razón de que el 75% de esas embarcaciones tengan su base en el Mediterráneo, nos inclinamos a pensar que nuestro entorno no puede competir con la pretendida equiparación de Palma de Mallorca en potencial de clientes de grandes yates y turismo de súper lujo. 

Es comparar el Mediterráneo, con todos los países y calas turísticas. Mallorca, Ibiza, Barcelona, Mónaco, San Tropez, en Francia; Marina Split en Croacia; Portofino, Marina di Capri, Italia; Todas las Islas Griegas, El Adriático… muchas más que contrastan con nuestra imposible oferta de calas turísticas incluyendo todo el archipiélago. 

Hay que ser consciente de su propia dimensión y las circunstancias que nos rodean.

Lo que nos están proponiendo es sacrificar nuestro pequeño y valioso Istmo, degradándolo para nuestro turismo y propios habitantes, a favor de un turismo que nunca va a estar aquí, y menos haciéndolo inhóspito con esta instalación. 

El incremento de yates de lujo que vaticinan en el artículo, y con ello esta actividad, es un elemento más para negar ese uso en la ubicación en el frágil Refugio, pues si con las condiciones actuales es inaceptable, sería más pernicioso con un incremento. 

Por todo ello, aparte de nuestra oposición legal, le pedimos a las autoridades y señores proponentes, la renuncia a la ubicación en El Refugio.

Adjuntamos enlace al artículo de prensa publicado en Canarias 7

El taller de megayates sustituirá los viejos tanques de Sertego en La Luz